“Ejercicios Funcionales” y su disfunción
En principio, funcionalidad implica especificidad.
No se puede hacer un entrenamiento funcional sin tener cada músculo entrenado de manera exclusiva y analíticamente, para que luego solicitarle eficiencia dentro de un movimiento.
Cada músculo es un eslabón dentro de una cadena muscular. Según el decir de un profesor, “el cerebro no entiende de músculos, sino de movimientos”.
¿Cómo y cuándo se genera un problema?
Si un músculo no está lo suficiente fuerte y flexible, otro músculo va a tener que sobretrabajar para suplir el déficit del músculo débil.
Por ejemplo, la ¨función¨ del bíceps braquial es generar la flexión del antebrazo sobre el brazo. Es solamente un movimiento. No obstante, la función primordial del bíceps braquial es la alimentación, aproximando la mano a la boca.
Esta función puede ser realizada correctamente si el resto de la cadena a la que pertenece es lo suficientemente fuerte, sino que va a producirse una sobrecarga; cuando hay sobrecarga, se manifiesta dolor.
El dolor es una reacción neuro-química protectora. Puede ser expresión que el movimiento no debe realizarse de esa manera, o simplemente alerta que debe protegerse la región, o solo es una alarma que manifiesta que algún eslabón de la cadena muscular está funcionando mal.
Este dolor puede ser referido en otro músculo, de tal manera que el dolor no siempre está localizado donde el paciente lo percibe y muestra.
El dolor en un músculo dinámico generalmente proviene de la inestabilidad de un músculo estabilizador.
Así, un dolor en el brazo, generalmente proviene de la escápula.
Un deseje de la escápula en tilt anterior puede manifestar un aumento de la tensión del angular del omoplato que genera una antepulsión del hombro, a su vez, un aumento de la tensión del pectoral menor con rotación interna del brazo y por ende un deseje del tendón de la porción larga del bíceps braquial, generando así, un dolor referido en el vientre del bíceps o bien en el cuerpo del tendón de la porción larga del bíceps braquial.
¿Cómo se puede corregir?
Teniendo un serrato mayor competente para cualquier función, un trapecio inferior fuerte en la función de trepador y un dorsal ancho que pueda revertir el tilt anterior y así conseguir que la cadena sea lo suficientemente fuerte para estabilizar al músculo dinámico.
En la práctica, es ejercicio funcional para un futbolista, por ejemplo, hacer 150 “jueguitos” sin que la pelota toque el piso y luego moverse con la misma. Esto es funcional, pues tiene que adaptar el movimiento de un miembro para contactar con la pelota y generar la eumetría y la fuerza muscular suficiente para que la fuerza de reacción de la pelota sea soportada y contrarrestada mientras se mantiene el equilibrio del punto motor.
Hacer sobrecargas sobre los hombros sin un objetivo específico, es innecesario.
Los saltos son funcionales dependiendo el cómo y el contexto para ese futbolista.
La carrera es una sucesión de saltos donde la coordinación del soleo y gemelos con la correcta fuerza del cuádriceps y el glúteo, son importantes para la función de correr.
Una sentadilla profunda es un buen ejercicio para un rugbier, ya que tiene que tener la fuerza suficiente para generar movimiento en un rango de 90° o menos para mover a una persona de mayor talla e incluso mayor peso.
Movimientos de coordinación con el objetivo de disminuir el tiempo de contacto del pie con el suelo es un ejercicio funcional para todo deporte donde se requiera velocidad de reacción y agilidad en los primeros metros de un sprint.
Ejercicios globales, como vitalizaciones, cargadas, abdominal tipo twist, pesos muertos, dejan de ser funcionales cuando se les suma peso. Son ejercicios tan inespecíficos, que se pierde el foco de la funcionalidad, debido a que hay mucho sesgo en el movimiento.
Requiere tener mucha fuerza estabilizadora para generar un movimiento coordinado, prolijo y efectivo; si esto no está, el movimiento va a ser solo para movilizar un peso hasta una cierta altura, dejando así de lado el objetivo principal, que debería ser un aumento de fuerza buscando un objetivo de movimiento efectivo y eficaz con un automatismo de fondo perfecto.
Son ocasión de pérdida de la función, el uso de trineos y pesos en las piernas para realizar ejercicios de carrera.
Hay preguntas muy simples que no tienen una respuesta funcional:
¿Cuándo un jugador de futbol va a tener una resistencia tal que lo lleve a frenar su carrera?
¿Por qué el cuerpo tiene que soportar un mayor kilaje durante el movimiento si luego el movimiento va a ser generado libre de ese peso?
¿Cuál sería la respuesta funcional que justifique el uso de 10 kg en un chaleco de peso para correr? si a duras penas es posible mover el cuerpo en su peso normal?
Estas preguntas no tienen respuestas funcionales, tal como ha sido anticipado.
La fuerza generada por esos estímulos, es pasajera. Es una sensación de fuerza que dura lo que el músculo tarda en generar una adaptación motora (solo unos segundos).
Para generar una adaptación duradera, ese estímulo tiene que estar presente durante semanas a fin de generar aumento de fuerza e hipertrofia de un músculo. Con la estimulación y repeticiones diarias, se logra adaptación (según mi casuística) recién en dos semanas.
La pregunta es: ¿realmente sirven los estímulos así desarrollados, dos veces por semana? Teniendo en cuenta que solamente se realizan dobles turnos con mayores estímulos en pretemporadas.
Un entrenamiento funcional significa lograr una función; un movimiento específico y perfecto para cierto deporte o función que lo requiera.
Un entrenamiento funcional es un aprendizaje de algo y la repetición del mismo hasta transformarlo en automático, para luego perfeccionarlo con la práctica y el aprendizaje de una nueva función complementaria.
