Errores en la corrección de carrera en Runners

Una cuarta parte de los pacientes que acuden a mi consulta son personas que están incursionando en el circuito del running, en su mayoría con dolor y trastornos en cadera y rodillas.

Durante las preguntas acerca de los inicios de estas fallas mecánicas que generan el dolor, hay un motivo que se destaca del resto: El cambio súbito de la mecánica de carrera.

Biomecánicamente, cada persona desarrolla un mecanismo de marcha y carrera particular, que va a ser delineado por la estructura anatómica genética heredada, por la actividad física durante el desarrollo musculoesquelético y por las lesiones y desviaciones adquiridas en el proceso de crecimiento.

Ahora bien, cada cambio mecánico es una variación de múltiples engranajes que van a dar por resultado un cambio visual en la estética del movimiento.

Vamos a poner un ejemplo de una variante que es citada con frecuencia por los entrenadores del running: la alineación del paso y la pisada hacia adelante.

Este cambio de estética de carrera no siempre es saludable; supongamos que la persona tiene una actitud postural retraída, con predominancia de cadenas musculares cruzadas anteriores y flexoras, que van a desarrollar en particular posiciones articulares de cadera en rotación interna, con predisposición al valgo de rodillas y al pie valgo; el sujeto va a tener como mecánica de carrera habitual un exceso en la rotación externa de la tibia en la fase de despegue y un aumento de la rotación interna de tibia en la fase de recepción debido a la posición en rotación interna. Entonces, pedir que cambie estos patrones de pisada, significará algo más que un cambio en la recepción y el despegue del pie en la carrera.

Así mismo, las rodillas van a tener menor distancia entre ellas haciendo que la activación de aductores predisponga al aumento de la actividad del músculo sartorio en la flexión de cadera para suplir al recto anterior del cuádriceps que va a estar en desventaja mecánica por los ejes solicitados.

Si pensamos con lógica analítica, una cadera en rotación interna va a llevar el pie hacia la línea media con la rodilla extendida, pero con la rodilla flexionada el pie va a estar alejado de la línea media. Entonces, esto mismo vamos a verlo reflejado en las fases tanto de la marcha como de carrera.

Teniendo en cuenta todos estos datos mecánicos analíticos, la simpleza en una corrección consciente de la carrera del sujeto, va a generar más daños estructurales que beneficios, ya que se va a forzar una alineación que biomecánicamente no está en los registros del desarrollo propio de la persona.

El cambio mecánico tiene que desarrollarse de manera lógica con la corrección de los músculos involucrados en la formación de estos patrones característicos de la persona que va a realizar el deporte.

¿Pero desde dónde se arranca?

Todo cambio se tiene que basar en el principal moderador de las fuerzas gravitatorias-anti gravitatorias del cuerpo, es decir, la pelvis.

La corrección de los músculos involucrados en las conexiones lumbo-pélvicas y pelvis-miembro inferior tienen que acompañar el proceso de cambio estructural con calidad de movimiento y comodidad biomecánica, es decir, unos músculos van a tener que aumentar su potencia de tracción y disminuir su elasticidad, mientras que otros van a tener que disminuir la potencia y aumentar la flexibilidad en pro de una mecánica nueva.

Vamos a ponerlo en una mecánica específica a modo de ejemplo.

La cadera en flexión va a favorecer la rotación interna y viceversa, entonces se precisa el aumento de la potencia de sus antagonistas para cambiar la posición de la misma. Si el glúteo mayor aumenta su potencia y reduce la complacencia en el movimiento, la cadera reducirá de manera equitativa la rotación interna y la flexión, dando por lógica neurológica, una reducción de la potencia y la rotación de los músculos flexores y rotadores internos por el concepto de co-contracción.

Ahora bien, esta rotación interna con flexión va a aumentar el ángulo Q, que a su vez va a aumentar el valgo de rodillas, dando por acción encadenada una disminución (o aumento, depende desde donde se lo vea) de la eficacia del glúteo medio como estabilizador de pelvis.

Es una disminución de la eficacia si queremos realizar el cambio mecánico de la marcha, debido que no va a tener las reacciones competentes para las solicitudes de alineación requeridas en el cambio de mecánica, porque llegado al caso que la persona continuara con su mecánica normal el glúteo medio estaría bajo estrés y condiciones normales para las solicitudes diarias.

En conclusión, las correcciones mecánicas de la biomecánica del corredor, deben llevar un proceso paulatino con fortalecimientos analíticos adaptados a la anatomía de la persona. Es conveniente plantear como meta el cambio mecánico y no generar el cambio inmediato forzando la alineación y las variaciones de los ejes sin adaptaciones previas.

Un especialista neurobiomecánico tiene la capacidad de evaluar las mecánicas y las alineaciones durante el ejercicio y así proporcionar acompañamiento a quienes soliciten ayuda y guía en estos cambios biomecánicos tan complejos en el ámbito deportivo.

Las correcciones se van a ir presentando a medida el sujeto tenga nuevas herramientas biomecánicas en la fuerza y en la estabilidad.

Es un proceso que va a ser más arduo dependiendo de la edad, la actividad física previa y el objetivo del sujeto. Por eso mismo, los encargados del entrenamiento de estas personas, deben identificar estas alineaciones para el beneficio del sujeto a entrenar y no generar mecanismos lesivos que disminuyan la vida deportiva de la persona.

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