Error en el entrenamiento de la carrera

En este último tiempo, el contacto con jugadores de primera división del fútbol argentino ha incrementado en mi consulta. La razón de este aumento es un dolor en la región anterior de la cadera, haciendo foco en el sartorio, recto anterior y psoas-iliaco sobre la región crural. Durante la anamnesis, pregunté si estaban haciendo entrenamientos de técnica de carrera (hoy en día basada en el aumento de la flexión de cadera) cruzando por encima de vallas, con respuesta positiva, sumado a un tiempo prolongado durante la entrada en calor.

Más allá de si es correcto o no (cada profesional será quien juzgue según su criterio), quiero hacer una corrección en la técnica de carrera. Según lo descrito en el artículo Biomecánica de la Carrera, actualmente me encuentro resolviendo una lesión que, posiblemente sea solo consecuencia de un error conceptual de la mecánica de la carrera en sí.

Luego de hacer la descripción de los músculos involucrados en la carrera en este artículo, creo que vale la pena destacar un concepto que, de apariencia absurda a primera vista, al momento de explicar y corregir una mecánica es primordial tener en cuenta.

Para que un cuerpo genere mayor desplazamiento hacia adelante, tiene que ser mayor la fuerza de desplazamiento hacia atrás.

Se me ocurrió asociar, el entrenamiento inicial para corredores que utilizan en Jamaica (las cuestas), superficies empinadas donde los deportistas tienen que subir a velocidades máximas, haciendo de éstas uno de los pilares del entrenamiento. He aquí la diferencia de perspectiva que puede llegar a generar esta superficie y los conceptos de entrenamiento.

Bajo mi punto de vista, el entrenamiento en superficies empinadas no tiene como objetivo un aumento de la potencia de flexores de cadera y extensores de rodilla, sino un aumento de la potencia de extensores de cadera y flexores de rodilla. Al aumentar el rango de movimiento en flexión, la potencia y el rango de fuerza de los extensores van a aumentar, haciendo así el reclutamiento de fibras musculares de extensión de cadera tenga mayor intensidad, debido a que mientras más se estira, más se contrae. Así mismo pasa con los flexores de rodilla. El rango articular de la rodilla siempre permanece en semiflexion, favoreciendo la porción corta del bíceps femoral y la continuidad en el requerimiento de potencia de la porción larga del bíceps femoral, generando por consecuencia un movimiento explosivo con rangos articulares paradójicamente desfavorecidos en los planos inclinados. Entonces he aquí el inconveniente conceptual del entrenamiento en superficies planas: el entrenar la flexión de cadera, desfavorece la potencia de los extensores de cadera encargados de la carrera.

El entrenamiento de potencia en los extensores de cadera y flexores de rodilla en la carrera va a solicitar indefectiblemente el aumento de resistencia y entrenamiento de sus antagonistas, pero esto va a ser consecuencia de los requerimientos de una mecánica completa, favoreciendo el rango articular, la fuerza de co-contracción y el equilibrio al que tiene siempre el sistema, generando así el aumento del trofismo del psoas-iliaco producto del mayor requerimiento de fibras musculares en la función de la carrera.

Hoy en día, más allá de las actividades deportivas de la persona, los flexores tienen un aumento de tensión y/o disminución de su rango de longitud debido a la cantidad de tiempo en posición sedente al que se está acostumbrado. Entonces, teniendo en cuenta ésto, el aumentar el estímulo flexor, lo que va a traer como consecuencia no es un aumento del estímulo de los extensores por equilibrio sistémico, sino que va a llevar como consecuencia un disbalance donde los músculos que deberán actuar sobre la cadera serán otros por el cambio en las tensiones, como por ejemplo, el glúteo mayor deberá realizar un trabajo de estabilizador para contener la fuerza tónica del psoas-iliaco, el tensor de la fascia latta va a tener que actuar como estabilizador medio-lateral supliendo al glúteo medio por la flexión de cadera a la que se ve sometida el sujeto.

Por consecuencia, la mecánica de carrera no va a ser la esperada, sino que va a ser siempre submáxima y sujeta a fallas mecánicas estructurales que lleven a una lesión por desgaste o sobre uso, haciendo que la vida útil del deportista sea cada vez menor y que los contratiempos y las pérdidas de tiempo por lesiones, sean indefectiblemente mayores.En este último tiempo, el contacto con jugadores de primera división del fútbol argentino ha incrementado en mi consulta. La razón de este aumento es un dolor en la región anterior de la cadera, haciendo foco en el sartorio, recto anterior y psoas-iliaco sobre la región crural. Durante la anamnesis, pregunté si estaban haciendo entrenamientos de técnica de carrera (hoy en día basada en el aumento de la flexión de cadera) cruzando por encima de vallas, con respuesta positiva, sumado a un tiempo prolongado durante la entrada en calor.

Más allá de si es correcto o no (cada profesional será quien juzgue según su criterio), quiero hacer una corrección en la técnica de carrera. Según lo descrito en el artículo Biomecánica de la Carrera, actualmente me encuentro resolviendo una lesión que, posiblemente sea solo consecuencia de un error conceptual de la mecánica de la carrera en sí.

Luego de hacer la descripción de los músculos involucrados en la carrera en el este artículo, creo que vale la pena destacar un concepto que, de apariencia absurda a primera vista, al momento de explicar y corregir una mecánica es primordial tener en cuenta.

Para que un cuerpo genere mayor desplazamiento hacia adelante, tiene que ser mayor la fuerza de desplazamiento hacia atrás.

Se me ocurrió asociar, el entrenamiento inicial para corredores que utilizan en Jamaica (las cuestas), superficies empinadas donde los deportistas tienen que subir a velocidades máximas, haciendo de éstas uno de los pilares del entrenamiento. He aquí la diferencia de perspectiva que puede llegar a generar esta superficie y los conceptos de entrenamiento.

Bajo mi punto de vista, el entrenamiento en superficies empinadas no tiene como objetivo un aumento de la potencia de flexores de cadera y extensores de rodilla, sino un aumento de la potencia de extensores de cadera y flexores de rodilla. Al aumentar el rango de movimiento en flexión, la potencia y el rango de fuerza de los extensores van a aumentar, haciendo así el reclutamiento de fibras musculares de extensión de cadera tenga mayor intensidad, debido a que mientras más se estira, más se contrae. Así mismo pasa con los flexores de rodilla. El rango articular de la rodilla siempre permanece en semiflexion, favoreciendo la porción corta del bíceps femoral y la continuidad en el requerimiento de potencia de la porción larga del bíceps femoral, generando por consecuencia un movimiento explosivo con rangos articulares paradójicamente desfavorecidos en los planos inclinados. Entonces he aquí el inconveniente conceptual del entrenamiento en superficies planas: el entrenar la flexión de cadera, desfavorece la potencia de los extensores de cadera encargados de la carrera.

El entrenamiento de potencia en los extensores de cadera y flexores de rodilla en la carrera va a solicitar indefectiblemente el aumento de resistencia y entrenamiento de sus antagonistas, pero esto va a ser consecuencia de los requerimientos de una mecánica completa, favoreciendo el rango articular, la fuerza de co-contracción y el equilibrio al que tiene siempre el sistema, generando así el aumento del trofismo del psoas-iliaco producto del mayor requerimiento de fibras musculares en la función de la carrera.

Hoy en día, más allá de las actividades deportivas de la persona, los flexores tienen un aumento de tensión y/o disminución de su rango de longitud debido a la cantidad de tiempo en posición sedente al que se está acostumbrado. Entonces, teniendo en cuenta ésto, el aumentar el estímulo flexor, lo que va a traer como consecuencia no es un aumento del estímulo de los extensores por equilibrio sistémico, sino que va a llevar como consecuencia un disbalance donde los músculos que deberán actuar sobre la cadera serán otros por el cambio en las tensiones, como por ejemplo, el glúteo mayor deberá realizar un trabajo de estabilizador para contener la fuerza tónica del psoas-iliaco, el tensor de la fascia latta va a tener que actuar como estabilizador medio-lateral supliendo al glúteo medio por la flexión de cadera a la que se ve sometida el sujeto.

Por consecuencia, la mecánica de carrera no va a ser la esperada, sino que va a ser siempre submáxima y sujeta a fallas mecánicas estructurales que lleven a una lesión por desgaste o sobre uso, haciendo que la vida útil del deportista sea cada vez menor y que los contratiempos y las pérdidas de tiempo por lesiones, sean indefectiblemente mayores.

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