Presión de la Piel
Los contactos manuales son una parte muy importante en Kinesiología. Estos contactos pueden variar según las técnicas utilizadas, pero todas actúan sobre un órgano importante, LA PIEL.
Sabemos las funciones, características histológicas y fisiológicas de la piel, pero no siempre se tiene en cuenta la tensión que genera la misma durante el contacto manual.
Durante un proceso de lesión, durante la inflamación, la piel aumenta su tensión y resistencia, debido al aumento de líquido.
Hay muchos tipos de tratamientos manuales que variarán según la superficie manual de contacto, la profundidad y fuerza aplicada.
Los masajes más superficiales, que suelen ser muy inespecíficos, tienen como objetivo la sedación del paciente, pero pocas veces son efectivos para el tratamiento de lesiones musculares deportivas.
Las terapias manuales profundas, por el contrario, suelen practicarse sobre áreas específicas, con conocimientos anatómicos pertinentes (o deberían serlo) y son efectivas en lesiones musculares o articulares.
Estas terapias no siempre son placenteras, suelen ser dolorosas dependiendo del paciente, de las características de las lesiones y claramente del profesional que las haga.
El conocimiento del profesional sobre LA PIEL es muy importante en este punto, debido a que se puede dosificar el tratamiento y así no generar al paciente, dolor innecesario.
La presión a ejercer sobre la piel debe ser medida, “- es más maña que fuerza-”.
La piel tiene un espesor de entre 0.5mm a 1cm dependiendo la zona del cuerpo. Por ejemplo, la piel de la cara posterior del muslo, tiene aproximadamente 0,7mm y se debieran considerar otros 5 cm para entrar a una lesión de la porción corta del bíceps femoral.
Para no generar daño a la piel, la primera presión debe ser suave, gentil, para eliminar el slack del tejido y así eliminar la tensión defensiva. Esta presión debe ser desde la yema de los dedos y generar un movimiento de desplazamiento de la tensión con el dedo y profundizarlo una vez que el slack desaparezca.
Si la presión es fuerte y agresiva, la respuesta defensiva y la reacción de dolor del paciente va a hacer que no se pueda llegar a las estructuras profundas en las que estamos interesados.
Esto, no solo necesita práctica, sino experiencia y conocimiento de anatomía para no lesionar ninguna otra estructura blanda como venas, arterias o ganglios linfáticos.
