Crítica desde la Neurobiomecánica a la Biomecánica [Opinión]
El aprendizaje de la biomecánica es un proceso complejo donde se desglosa el movimiento normal de una persona en ángulos y palancas para comprender y optimizar la mecánica humana.
El análisis biomecánico es tan complejo como se quiera ver, donde hay un campo tan profundo como el infinito de números o la cantidad de personas y habilidades a desarrollar.
Ahora bien, esta complejidad a la que se está llevando el razonamiento biomecánico, que cada vez va más profundo hacia la perfección en la ecuación numérica, no es incorrecto, pero es poco útil a la hora de la solución de biomecánicas complejas como por ejemplo la del deportista.
Lo que pretende este artículo es hacer un análisis crítico sobre el rumbo que está tomando este análisis y si las variaciones numéricas de la ecuación son igual de importantes que entender a la biomecánica como la mecánica de una máquina dentro de un cierto contexto biológico, psicológico y cultural que va a determinar la calidad, cantidad y destreza con la que se realiza una habilidad específica.
Los ángulos de tracción de las palancas son criterios estándar donde apoyarnos para el estudio de la mecánica, como por ejemplo, sabiendo que un ángulo de tracción de 90 grados es una tracción donde la fuerza es aprovechada al 100% sin deflexiones. Pero los datos que estas palancas arrojan en un estudio biomecánico puede estar sesgado por el déficit de contexto anatómico del sujeto y por consiguiente, las variaciones que nos muestren los datos serán fuera de la normalidad, pero la mecánica del individuo es inmejorable y perfecta en su contexto.
En la biomecánica humana, las variaciones de ángulos, tracciones y palancas arrojaran datos normales estándares.
Ahora bien, un tendón de Aquiles va a reaccionar diferente según el peso de la persona, si el pie tuvo alguna lesión en el antepié, si la mecánica de la rodilla funciona correctamente y la extensión es conservada o si existe alguna alteración en la flexión, si la cadera conserva o no libertad en los movimientos, entre otras varias posibles anormalidades que pueden llegar a hacer que el ángulo de tracción cambie y los estándares se desvíen sin ser erróneos.
Entiendo que a la evaluación estas dudas van a ser disipadas, donde veremos las variantes anatómicas del sujeto, pero ¿dónde está la comprensión de la mecánica como MECÁNICA?, donde las “normalidades” deben ser ajustadas a la normalidad individual de la anatomía del sujeto y no ajustar ángulos estándares forzando una mecánica por el hecho de que esté dentro de la norma.
En la complejidad de la búsqueda de datos más específicos, nuevas técnicas absolutas que abarquen el todo o simplemente sean diferentes, perdemos la complejidad en el análisis biomecánico.
El cuerpo es una máquina compleja, que tiene autonomía y singularidad, cada sujeto, aunque tenga la misma sintomatología, muy probablemente, por el contexto donde se produjo la lesión, puede hacer cambiar la causa de la misma. El fallo biomecánico que la produjo también puede ser, en el mismo contexto, diferente por varias razones.
La biomecánica tendría que tener una mirada más compleja hacia la singularidad anatómica y la situación de la persona, analizar el todo, como un arquitecto y un ingeniero ven las construcciones, como un ingeniero de fórmula 1 realiza todo para que la máquina rinda en óptimas condiciones, como un relojero conoce cuál pieza está fuera de lugar, buscando de manera singular el déficit y los excesos teniendo en cuenta el historial anatómico del sujeto con sus alteraciones.
En mi opinión, la lógica debe ser la que rige el pensamiento (el análisis biomecánico debe hacerse mediante un razonamiento lógico que tenga en cuenta la mayor cantidad de variables posibles que afecten al sujeto, y a su vez, teniendo en cuenta los parámetros de referencia que tienden a la norma
estándar). La singularidad del diseño de la anatomía para una función específica, donde las adaptaciones van a variar de persona en persona, donde los datos pesquisados en análisis anteriores van a dar una plantilla basal de donde partir para complejizar el análisis del sujeto siguiente y adaptar el análisis a las solicitudes de la vida diaria del sujeto, haciendo que cada cosa tenga una razón de ser, teniendo en cuenta el contexto donde se desarrolla.
La mecánica humana es lógica en movimiento, las lesiones, por ende, tienen su porqué lógico.
Las lesiones son por déficit o por exceso en su gran mayoría. La falta de adaptación de alguno de los componentes, ya sea déficit o exceso en fuerza de los músculos que intervienen o en el déficit mecánico en las habilidades motoras, van a aparejar lesiones.
Entonces, el conocimiento de la física como ciencia y la aplicación de los datos duros numéricos en la anatomía es correcta, y es necesario el razonamiento de la misma para encontrar los errores mecánicos que pueden producir la falla, pero también es primordial entender la anatomía como un diseño arquitectónico ideal con un uso determinado y va a depender de cada sujeto, donde todo tiene una razón lógica en el contexto de la persona, y la pregunta que hay que poder responder en cada atención es “¿y qué falló del sistema si antes no tenía este desequilibrio?” Y así encontrar el engranaje que produjo el dolor o el inconveniente.
Empezar desde lo básico para complejizarlo a medida que se va conociendo más, es fantástico, pero se corre el riesgo de olvidar el objetivo y terminar sumergidos en un razonamiento que pierde el sentido en sí mismo.
Opino que la biomecánica debe ser entendida como un recurso de analisis individual, singular y empezar a trabajar el sistema como una máquina que es utilizada para un propósito, donde el especialista en Neurobiomecánica debe entender la necesidad mecánica del sujeto para adaptarla a la vida del mismo y no adaptar la vida del sujeto al mecanismo alterado para que los datos sean correctos.
