Paradoja del Cruzado

Veinticuatro (24) lesiones de Ligamento Cruzado Anterior de rodilla en jugadores profesionales del fútbol Argentino de Primera división en tres meses, un número demasiado grueso que invita realmente a evaluar las posibles causas y hacer una investigación correcta de las posibilidades que desencadenan este tipo de lesión que invalida al jugador por tiempo prolongado.

La Unión Europea de Fútbol  (UEFA) comenzó a investigar también este suceso que parece estar creciendo temporada a temporada y posiblemente lo tengan catalogado como “epidemia”, ya que hay, por ejemplo, un incremento de un 30% de lesionados en la Bundesliga, cuatro (4) casos en el Real Madrid y varios otros en toda la Premier League. 

Esta asociación da como posibles causas (mas allá que le es difícil de verificar factiblemente debido a lo multifactorial que puede ser) la falta de descanso, ya que juegan entre dos a tres veces por semana a alto estrés físico y de competencia; la disminución de la “protección” que genera la pretemporada, ya que deben viajar los clubes grandes a diferentes lugares para competir de manera amistosa con otros clubes de países extranjeros a su liga; y por último, el déficit de entrenamiento individual de cada jugador en su ámbito privado.

Ahora bien, vamos puntualmente al desarrollo de la Asociación de Fútbol Argentino, donde muchos equipos solamente juegan una competencia (estímulos de una vez por semana de competencia alta), salvo cuatro (4) a seis (6) clubes que tienen doble competencia nacional e internacional. 

Las lesiones del Ligamento Cruzado Anterior (LCA para futuras referencias) se caracterizan por un componente de torsión con características valguizantes y en flexión, que genera un estrés superior a la resistencia del material, produciendo así la ruptura del mismo por ir mas allá de los límites fisiológicos. Este compuesto de movimientos puede ser traumático, producido por la aplicación de fuerzas de un objeto externo (caída de un sujeto sobre la rodilla, un traumatismo directo en la dirección de los componentes ya mencionados) o fortuito (un movimiento realizado de manera incorrecta que por distracción o incompetencia muscular posiciona la articulación en este “carril débil” y provoca sin agentes externos la lesión)

Teniendo en cuenta estos conceptos que acabamos de plasmar, debo hilar sucesos que son indicativos de un déficit específico del fútbol argentino, la falta de entrenamiento personal y el déficit de trabajos analíticos en los entrenamientos personales.

La mayoría de las lesiones que han sucedido en este transcurso de tiempo de 3 meses en el futbol argentino no tienen que ver en su mayoría con traumatismos directos hacia la articulación de la rodilla, o inestabilizaciones en los saltos o posibles agentes externos que faciliten la dicha lesión, sino que muchos casos fueron fallas mecánicas de posicionamiento de la rodilla del jugador, provocando él solo una ruptura del LCA, en resumen, se rompieron el LCA solos. 

A esta situación particular, que debería servir para realizar una investigación y una revisión del tipo de entrenamiento que esta realizando cada club y el entrenamiento que realiza cada jugador de manera particular para complementar el entrenamiento de la entidad deportiva (Importantísimo concepto el de “complementar” que vamos a profundizar), se trata de reducir a que posiblemente haya que cambiar los botines y arreglar las canchas. A ver, estoy de acuerdo con que la mejora del campo de juego no solamente va a beneficiar al jugador con la disminución de lesiones no solamente de rodilla, sino muchas veces de otras articulaciones (sacroiliacas y tobillos por ejemplo), sino también que va a mejorar el espectáculo y la calidad de juego al hacerlo mas dinámico y con mayor precisión a la hora de las asociaciones entre los individuos de cada equipo, ayudándolos la mejorar la técnica en su juego. Pero, me parece realmente negligente poner el foco en algo que es mucho mas multifactorial que las mismas lesiones en si. El hablar de estos componentes externos lleva a un punto ciego, donde nadie se va a hacer cargo de hacer un cambio real de las condiciones físicas de los jugadores y de estas “distracciones mecánicas” a las que se vieron sumergidos en el momento de la ruptura del LCA. 

Si vemos las lesiones de jugadores como Lucas Blondel (Boca Juniors), Agustin Bravo (Rosario Central) y Ciro Rius (Platense), vemos como las lesiones fueron producto de posicionamientos erróneos y esas distracciones mecánicas. 

¿Por que me refiero a esto como distracciones y posicionamientos erróneos?

Hay que ser claros en algo, todos los jugadores que llegan a primera división del futbol (cualquier país sea) vienen de un recorrido largo de preparación de los clubes, de competencia desde la infancia en divisiones formativas y la culminación de este camino es el formar parte del plantel profesional de primera del club. Estas circunstancias de juego se han realizado incontables veces, las posiciones del cuerpo han sido perfeccionadas de tal manera que su mecánica y su técnica es superior a la de otros compañeros que fueron quedando en el camino en divisiones inferiores y que ellos supieron ser “mejores” mecánicamente que esto que no pudieron llegar. Entonces, estas situaciones de estrés articular que genera la ruptura, ya han estado presentes varias veces durante su carrera juvenil y profesional, pero esta vez, la posición corporal del resto de las articulaciones encausó a que la rodilla quedara en una alienación incorrecta sin tener músculos que la protejan y mucho menos que solucionen rápidamente la inestabilidad a la que se iba a ver expuesta, haciendo que el vector de fuerza sea indefectiblemente catastróficamente lesivo.

Y a esto me refiero con que la situación tiene que ser analizada de manera específica y particular, con correcta firmeza para proponer que los entrenamientos posiblemente son deficitarios, que no alcanzan para un funcionamiento correcto de la maquinaria. El decir que se tiene que descansar mas, no es incorrecto, pero realmente es algo que no va a cambiar, porque de eso se trata el fútbol, de un movimiento multimillonario de negocios, entonces lo que hay que hacer es adaptarse, sobreadaptar al jugador y hacer que todo funcione en función al espectáculo y dando el mejor soporte y bienestar al profesional que esta realizando su trabajo. 

Me pareció excelente la explicación que da Federico Valverde en una entrevista subida por “El Chiringuito” donde dice su percepción del desgaste físico y el descanso, haciendo énfasis que el descansar mucho le genera mas “esfuerzo” y le cuesta mas la puesta a punto y que están acostumbrados a jugar cada 3 o 4 días (tengamos en cuenta que Federico Valverde, jugador del Real Madrid es el jugador que ha completado 46 juegos en lo que va del año, es decir, jugó todos los partidos con el Real Madrid y todos los partidos con el Seleccionado Uruguayo). Les dejo aquí el link de la entrevista: 

Entonces vamos a ser realistas, el hecho de reducir la realidad a factores incontrolables solo lleva a un punto ciego, a un camino sin salida del cual solo se puede aceptar y no cambiar. Y creo que aquí es el error y aquí esta la paradoja: ¿No es acaso trabajo de los cuerpos médicos encontrar soluciones y no chivos expiatorios? ¿Hay una real solución al problema o simplemente se hace un descargo contra grandes empresas y empresarios mientras que los jugadores profesionales de fútbol tienen que verse sometidos a cirugías y largas rehabilitaciones dejando de realizar su trabajo (porque es el trabajo de lo que son especialistas) y así mismo haciendo perder dinero y recursos a los clubes?

Pues si, hay solución a mi punto de vista. Volvamos a la descripción de los factores de la epidemia según la UEFA y veremos que posiblemente tengan algo de razón. 

Los entrenamientos de los clubes hoy apuntan a trabajos funcionales, ejercicios con reclutamiento de muchos músculos con el concepto de aumentar potencia, agilidad y fuerza, lo cual no esta mal si tenemos en cuenta que puede ser un complemento muy bueno para cada jugador. Pero el club es, en general, un establecimiento que genera un “estándar” de fuerza y da a sus jugadores un fortalecimiento genérico, utilizando los mismos pesos para todos los jugadores, los mismos circuitos para todos y períodos de descanso para todos igual. Lo cual repito, no esta mal, yo veo al club como si fuera la universidad, es un establecimiento que exige el cumplimiento de requisitos básicos (tests y evaluaciones por encima de la media) y da herramientas (como lo hacen los profesores a los alumnos) para jugar y realizar la profesión de manera especifica y funcional para ese cuerpo técnico. Pero aquí esta la cuestión, es solamente una parte de la vida profesional, cada profesional tiene que continuar profundizando en las habilidades requeridas para la profesión y así especializarse cada vez mas y tener una mas fructífera carrera. Los jugadores que realizan dobles turnos, realizan los mismos ejercicios funcionales que en su club, entonces, si somos lógicos con el concepto de estrés muscular y físico, estamos dando doble estímulo a grandes grupos musculares sin tener en cuenta que pasa con las mecánicas específicas y que pasa con cada uno de los eslabones que comprenden a las cadenas musculares que se utilizan en cada una de las habilidades mecánicas, y así como un estudiante debe ir a seguir leyendo para profundizar el concepto que su profesor le ha dado, lo mismo con las habilidades motoras de un profesional que utiliza su físico en su profesión. 

El error mecánico esta en la negligencia de realizar trabajos analíticos, pensar que lo que da el club es lo optimo, cuando en realidad es la base mínima y elemental que tienen que cumplir. El conceptualizar la preparación física como un engrama mecánico perfecto que debe ser restaurado cada vez que se realiza un desgaste mayor es sumamente importante, entonces esto llevaría a enfocarse en la construcción musculo por musculo dando prioridad a los que son necesarios para la protección de articulaciones con mas predisposición a la lesión y no a una funcionalidad que le da el club. 

Por eso me parece muy poco argumentado el concepto de que cosas externas faciliten la lesión y que la falta de descanso (en jugadores que juegan una sola competencia) sean realmente las razones de esta epidemia, teniendo en cuenta que en lugares con mucha mas exigencia (Velocidad, aceleración, estrés de juego, cantidades de frenos, distancias) la cantidad de lesiones anuales es ampliamente menor y los físicos son de un desarrollo muy superior.

Entonces, por el contrario a lo que he leído como posibles argumentos a estas lesiones fortuitas de LCA, creo que la solución si es inmediata, se puede hacer el cambio inmediato, pero hay que eliminar de una vez por todas el concepto de mirar al otro y no mirar la manera en la que trabaja cada uno para poder ser autocríticos y mejorar las condiciones de trabajo de todos los profesionales del fútbol, para alargarles la carrera, adaptarlos para futuros traspasos a otras ligas con otro tipo de desarrollo deportivo y generar una reducción de las bajas de recursos para los cuerpos técnicos y para las dirigencias de clubes. 

La llave real de la solución a esta epidemia es realizar un entrenamiento paralelo de manera analítica, siendo precisos con cada uno de los movimientos y rangos articulares protectivos de cada articulación, buscando la perfección mecánica, realizando genuinamente una rehabilitación constante profiláctica de las articulaciones comprometidas en el deporte (en este caso el futbol), y sin obsesionarse con las magnitudes vectoriales de potencia, velocidad y fuerza, que van a ser favorecidas indefectiblemente con un trabajo bien realizado, porque de eso se trata la biomecánica correcta, que todos los eslabones sean eficientes, eficaces y efectivos para el trabajo a realizar, y consecuentemente la posibilidad de lesiones se va a reducir al riesgo común e impredecible de todos los trabajos físicos: los accidentes y traumatismos provocados por otro individuo.

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